Acepta y respeta tu cuerpo
Publicado en Febrero 20, 2010 por Coia Borràs
El embarazo es tiempo de cambios físicos y psicológicos. Algunos más visibles y esperados que otros, como la dilatación de los senos y la barriga, mientras que otros son menos visibles y pueden ser inesperados como son los pies hinchados, micción frecuente.
Ante estos cambios cambios, las reacciones emocionales que la mujer embarazada puede experimentar son muy personales e imprevisibles. Puede encantarle su nueva imagen o detestar sentirse tan voluminosa.
Muchas mujeres se sienten contentas con su nuevo estado y están esperando que se noten los cambios del embarazo en su cuerpo, y poder vestirse con prendas premamá. Algunas se sienten incómodas con el aumento de peso durante el embarazo y están muy pendientes de su figura.
Tu cuerpo se transformará, porque está haciendo crecer en su interior a tu bebé, pero eso no significa que vaya a deformarse en el peor sentido de la palabra, debemos estar atentas en desterrar estos fantasmas de nuestra mente, dado que cuando la futura madre niega su imagen corporal hasta el punto de no nutrirse adecuadamente, e incluso no querer mirarse al espejo, puede de forma implícita estar negando también al hijo que está gestando. Es importante pues, tomar conciencia de como nos afectan estos cambios, y si es el caso buscar las estrategias y ayuda necesaria para poder aceptar y respetar tu cuerpo y tu nueva imagen. Si llevamos una vida cuidada, la naturaleza hará su trabajo, y después del embarazo todo volverá a su lugar, incluso puede que tu organismo se encuentre mejor que antes.
Aceptar tu nueva imagen
Conforme van pasando los meses, los cambios progresivos en tu cuerpo te ayudaran a aceptar tu nueva imagen de forma natural. Al principio, los cambios exteriores son imperceptibles, pero hacia el segundo o tercer mes, la ropa ya empieza a apretarnos. En el segundo trimestre, ya con la barriga perceptible, ya utilizas ropa premamá y tu embarazo se hace perceptible. En el tercer trimestre, tu barriga seguirá creciendo, y quizá hacia el final te sientas pesada o te canses con más facilidad.
Aceptar los cambios que se producen en tu cuerpo, te ayudará a aceptar mejor el embarazo, aumentará al confianza en ti misma, y desde luego, que van a beneficiar a tu bebé.