Sexualidad y Embarazo
Publicado en Septiembre 17, 2010 por Coia Borràs
El sexo durante el embarazo es seguro para la mujer y para el bebé, a menos que su médico le indique lo contrario. Y si tiene dudas, consulte a su médico si puede tener relaciones sexuales.
Muchos padres que esperan un bebé albergan miedos de que el sexo pueda ser perjudicial durante el embarazo. Temen que: las relaciones sexuales puedan lastimar al bebé o incluso provocar un aborto espontáneo, algunos se preguntan si el bebé se percata de que están teniendo una relación sexual, y a veces al hombre le preocupa que la relación pueda causar malestar o dolor a la mujer embarazada.
Las preocupaciones de este tipo son comunes y completamente normales pero casi todas ellas son infundadas. En cuanto al bebé, está protegido por la bolsa amniótica, que está sellada por el tapón mucoso.
Si su embarazo está considerado de alto riesgo, es posible que deba tomar más precauciones que otras mujeres. Su médico podría indicarle que se abstenga de tener relaciones sexuales durante todo su embarazo o parte de él.
Algunas mujeres su deseo sexual disminuye cuando están embarazadas. El agotamiento, los cambios hormonales, la sensibilidad en los pechos y los cambios que sufre si figura pueden refrenar el impulso sexual de la mujer embarazada. Si esto te preocupa, desdramatiza esta situación pensando que la mayoría de las parejas reanuda su vida sexual activa durante el primer año de vida de su bebé.
Por otro lado, algunas mujeres tienen más deseo sexual que antes del embarazo. Este impulso sexual está causado por los cambios hormonales. A algunas mujeres, su nueva voluptuosidad las hace sentirse más atractivas físicamente que nunca.
Durante el embarazo es frecuente que en el primer trimestre, los bruscos cambios hormonales, el cansancio, las nauseas,…. afecten al deseo sexual de la mujer. En el segundo trimestre, en que estos factores se han normalizado, la mujeres se siente en plena forma y con ello puede haber un aumento en el deseo de las relaciones sexuales. En el tercer trimestre, el deseo puede disminuir o no, pero si que es necesario revisar las posiciones durante la relación sexual que pueden volverse incómodas o poco recomendables. Son más beneficiosas posturas recostadas de lado o dejar que la mujer se coloque arriba.
Es beneficioso que la pareja hable sobre sus necesidades y preocupaciones de manera abierta y afectiva. Una buena comunicación os ayudará a estar más unidos y, seguramente encontrareis la manera de hacerse feliz el uno al otro.